La Catedral del fútbol mira al futuro con la Euro

El estadio de San Mamés, heredero del centenario campo de fútbol de los bilbaínos, afronta su futuro renovado y con todo el color a fútbol que ha desprendido en su historia.

El 16 de septiembre de 2013 se re-inauguraba el estadio de San Mamés, aún cuando faltaba por levantar una de las gradas de los fondos. Y así, cuando lo visitó poco después el presidente de UEFA, Michel Platini, ya desprendía una magia especial, con Pichichi presidiendo el túnel de vestuarios y un rojo uniforme en sus gradas que coloreaba de manera inconfundible el nuevo estadio del Athletic Club.

 

La que ya es sede del próximo Campeonato de Europa de Selecciones Nacionales de 2020 es un estadio catalogado de Categoría 4 por la UEFA (es la máxima categoría), con capacidad oficial según el dossier de la candidatura de 53.280 localidades, y un terreno de juego de 105 x 68 metros. Las obras de su rearme comenzaron el 2010 y han terminado en este año 2015, justo cuando el equipo celebraba su vuelta a la máxima competición continental por clubes, la UEFA Champions League.

 

San Mamés se prepara para el futuro, con la mirada puesta en 2020 con una apariencia integrada en la ciudad de Bilbao, modernos acceso en pleno centro de la Villa, instalaciones adecuadas a las más altas exigencias y el valor añadido que percibe el visitante cuando toca las gradas: fútbol por los cuatro costados, de ayer, de hoy y de un futuro grande para el estadio de los “leones”.

 

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